Y, como lo hizo Jesús con la hija de Jairo, para darle vida tenemos que acercarnos con amor, tenderle la mano y avisar a los encargados que hay que darle de comer. 



Por ello, debemos animarnos a generar una nueva mentalidad que promueva el diálogo, a construir puentes y oportunidades para que los diferentes sectores y actores de la sociedad se encuentren y aprendan a escucharse y a reconocer las necesidades, aspiraciones e inclinaciones de los otros.

Compartimos el mensaje completo de Mons. Eduardo García, asesor general de ACA 

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