Ella es Marta Hoffner, La Oma…

Marta Hoffner (12 de octubre de 1907-19 de noviembre de 1994), la hija de inmigrantes alemanes que vivió en el Chaco profundo y que inspiró una de las canciones más conocidas de nuestro folclore.
La Oma que inspira esta canción fue una mujer llamada Marta Hoffner, hija de inmigrantes alemanes que llegaron a América en busca de un futuro más próspero y escapando de las injusticias de la guerra.
Marta Hoffner nació en Brasil, el 12 de Octubre de 1907. Fue la quinta hija de un matrimonio alemán que se instaló en la colonia suizo-alemana, Santa Catalina, establecida al sur de Brasil. Ya en su juventud, la joven Marta conoció a quien sería su compañero, Armando Rabe, un joven alemán que llegaba de Europa con su familia en busca de trabajo y paz. Sin embargo, la familia de Rabe no permaneció mucho tiempo en Brasil y, en busca de mejores tierras, se trasladaron hacia los países limítrofes. Primero incursionaron en Uruguay y luego, finalmente, se instalaron en la localidad de San Bernardo, en la provincia de Chaco.
Dos años después de que Marta y Armando se vieran obligados a separarse por la distancia, la pareja volvió a encontrarse cuando Marta decidió dejar Brasil e instalarse también en la provincia chaqueña. La pareja entonces se asentó en los campos argentinos y tuvieron tres hijos, dos mujeres, Ana y Gerda y un varón, Martín.
Marta adoptó el sobrenombre de “Oma” ya de mayor, puesto que significa “abuela” en alemán. Debido de sus arrugas y de la piel curtida de trabajar bajo el sol, La Oma escondía sus rasgos áridos, su piel blanca y sus ojos azules y transparentes. Además de criar a sus tres hijos, trabajaba arduamente la tierra de sol a sol. En el monte chaqueño, el matrimonio cultivaba algodón y criaba vacas, aves de corral, gallinas y chivos.
En los años 50, Armando Rabe se separa de Marta y se instala en la provincia de Buenos Aires, junto con su hijo Martín. Las hijas de La Oma también abandonan el hogar años después, cuando Ana se muda a Estados Unidos y Gerda se instala en la ciudad, lejos del monte chaqueño.
Así, en su rancho de adobe, rodeado del infinito e inhóspito monte, La Oma pasaba su vida sola, con la única compañía de su loro, Pedro.
En el año 1975, el grupo folclórico “Los Altamirano“, compuesto por los hermanos Daniel, Julio y Mario son invitados a la provincia de Chaco y recibidos por el doctor Esteban Alejandro Mauro, para quien trabajaba la hija de Marta, Gerda. Para agasajar a los invitados, Mauro le pide a “La Oma” que prepare un chivito y es así como se da el encuentro que marcaría el nacimiento de una de las canciones más famosas de nuestro país.